En la antesala del encuentro entre Francia e Islandia, la concentración de Les Bleus se vio sacudida por una noticia inesperada: las lesiones de Ousmane Dembélé y Desiré Doué durante los entrenamientos. La gravedad de ambas situaciones encendió alarmas tanto en la selección como en sus respectivos clubes.
Los estudios confirmaron que Dembélé sufrió una lesión grave en el isquiotibial derecho y tendrá aproximadamente seis semanas de recuperación. En tanto, Doué padece una dolencia en el gemelo derecho que lo dejará fuera de acción por unas cuatro semanas. En este contexto, el Paris Saint-Germain, preocupado por la situación, emitió un duro comunicado contra la Federación Francesa de Fútbol.

“El Paris Saint-Germain, que realiza un seguimiento médico de sus jugadores durante todo el año y dispone de información precisa y detallada, había enviado a la Federación información médica concreta sobre la carga de trabajo soportable y el riesgo de lesiones de sus jugadores, incluso antes del inicio de la reunión de la selección francesa”, señaló el club en su descargo.
La respuesta de Didier Deschamps no se hizo esperar. El seleccionador galo buscó bajar el tono de la polémica y defendió la relación con los clubes: “Siempre hemos tenido esta relación con todos los clubes, obviamente somos conscientes de la situación de los jugadores cuando recibimos la información. Si yo estuviera en su lugar, tendría la misma sensación”.

Con este cruce de declaraciones, Francia llega al partido frente a Islandia en un clima tenso y con bajas sensibles, un recordatorio de lo frágil que puede resultar la convivencia entre las necesidades de los seleccionadores y las exigencias de los clubes en plena temporada.
¿Cómo va Francia-Islandia?
Al momento de la redacción de esta nota, la Selección francesa de Didier Deschamps está igualando 1-1 ante Islandia en el Parc Des Princes por las Eliminatorias Europeas camino al Mundial 2026.













