La FIFA lo denomina oficialmente “Torneo clasificatorio para la Copa Mundial”, aunque en Sudamérica y gran parte del mundo se lo conoce simplemente como repechaje. Y no es casualidad: el formato, que entrega los últimos dos boletos al Mundial 2026, será un mini torneo inédito y con características particulares.
Allí podrían estar Venezuela o Bolivia, séptimo y octavo en las Eliminatorias Sudamericanas, separados por un punto en la previa de la última fecha. Junto a uno de ellos habrá otras cinco selecciones: dos de la Concacaf, una de Asia (AFC), una de África (CAF) y una de Oceanía (OFC). Todas se reunirán en Monterrey y Guadalajara en marzo de 2026 para definir quiénes completan la fase de grupos.

El sistema será distinto al de 2022: de las seis selecciones, las cuatro de peor ranking FIFA comenzarán en una instancia de semifinal. Las dos mejores clasificadas esperarán directamente en la final, y los ganadores de cada llave se quedarán con los últimos dos cupos al Mundial. Así, la incertidumbre se mantendrá hasta días antes del sorteo definitivo.

Los posibles rivales ya empiezan a perfilarse. En Asia, nombres como Qatar, Arabia Saudita o Irak asoman como candidatos; en África podrían aparecer potencias como Senegal o Camerún; en Concacaf, selecciones de peso como Panamá o Costa Rica; y en Oceanía, el cupo ya lo tiene Nueva Caledonia, que llegará desde la derrota ante Nueva Zelanda.
¿Cómo se jugará el repechaje para el Mundial 2026?
Seis selecciones (dos de Concacaf, una de Asia, una de África, una de Oceanía y el séptimo de Conmebol) se enfrentarán en México en marzo de 2026. Las cuatro peores en el ranking FIFA arrancarán en semifinales y las dos mejores esperarán en la final. Los ganadores se llevarán los últimos dos boletos a la Copa del Mundo.













