El Mundial 2030 podría tener un giro histórico: de 48 a 64 selecciones. La propuesta, ya presentada por el presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez, tiene grandes chances de ser aprobada por la FIFA y marcaría un antes y un después en la organización del torneo que celebrará su centenario en tres continentes: Europa (España y Portugal), África (Marruecos) y Sudamérica (Argentina, Uruguay y Paraguay).
La gran novedad para Sudamérica sería que cada país organizador tendría un grupo completo, con seis partidos por sede. Esto implicaría, en el caso de Argentina, que no solo el estadio Monumental reciba encuentros, sino que también se sume otra cancha: el Estadio Diego Maradona de La Plata, presentado oficialmente como casa de la Selección por Claudio Tapia junto a Axel Kicillof.

La diferencia clave con el formato del Mundial 2026 estaría en la cantidad de grupos. Mientras que en Estados Unidos, México y Canadá habrá 12 zonas de cuatro equipos, con clasificación de los dos primeros y los mejores terceros, en 2030 se proyectan 16 grupos de cuatro. Los dos primeros avanzarían a 16avos de final, manteniendo los ocho partidos necesarios para ser campeón, pero con mayor participación global y más países celebrando la cita máxima.
¿Qué pasará con las sedes sudamericanas?
En Uruguay, el mítico Centenario está confirmado como escenario, aunque el Campeón del Siglo asoma como el estadio más moderno. En Paraguay, mientras se construye un nuevo recinto, el Defensores del Chaco aparece como opción firme. El resto de los grupos se repartirán en España, Portugal y Marruecos, que tendrán la mayor carga organizativa de un Mundial que promete ser único en la historia del fútbol y con una magnitud nunca antes vista.













