Ángel Di María volvió a jugar oficialmente con la camiseta de Rosario Central luego de 18 años. Su último partido con el club había sido en 2007, y para entender el paso del tiempo, basta con mirar cómo era el fútbol argentino en ese entonces. Lanús y San Lorenzo fueron los campeones del Apertura y Clausura, respectivamente, en una temporada dominada por equipos con estilos muy distintos.
En cuanto a los goleadores, el Apertura 2007 tuvo a Germán Denis como máximo artillero con 18 tantos, mientras que Martín Palermo lideró el Clausura con 11 goles. A nivel continental, Boca Juniors se consagró campeón de la Copa Libertadores con Juan Román Riquelme y Miguel Ángel Russo como emblemas de aquel equipo inolvidable.

También era otra época para los gigantes del país: tanto River como Independiente no habían conocido el descenso, algo que ocurriría años más tarde. Además, Lionel Messi recién empezaba su recorrido con la Selección Argentina: apenas llevaba tres partidos jugados por Copas del Mundo.

El regreso de Di María no solo representa una ilusión para Rosario Central, sino también un viaje en el tiempo al fútbol argentino de otra era. Con él, vuelve un campeón del mundo y uno de los futbolistas más importantes de la historia reciente de la Selección. Su presencia sacude el torneo local, revaloriza la competencia y conecta a los hinchas con un ídolo que eligió volver al lugar donde empezó todo.
¿CUÁNDO HABÍA SIDO SU ÚLTIMO PARTIDO CON CENTRAL?
El 6 de julio de 2007, ante Quilmes, por la última fecha del torneo. Luego fue transferido al Benfica, en el primer paso de una carrera europea que incluyó Real Madrid, PSG, Juventus y el título mundial con Argentina en Qatar 2022.













