l Mundial Sub-20 de Canadá 2007 marcó el último gran título de la Selección Argentina juvenil. Aquel equipo, dirigido por Hugo Tocalli, fue una máquina: talento, disciplina y hambre competitivo se combinaron en un grupo que arrasó durante el certamen y venció 2-1 a República Checa en la final con goles de Sergio Agüero y Mauro Zárate.
Esa camada no solo levantó la sexta copa mundial juvenil para Argentina, sino que también sirvió como semillero de jugadores que después dejaron huella en la selección mayor y en los principales clubes del mundo. Casi dos décadas después, muchos de ellos ya se despidieron del fútbol profesional, mientras que otros todavía siguen activos, cerrando sus carreras en distintas partes del planeta.
El repaso de los protagonistas refleja caminos muy diferentes: algunos alcanzaron la élite y se mantuvieron allí durante años, mientras otros siguieron su recorrido lejos de los grandes focos. Pero todos comparten el recuerdo imborrable de haber sido campeones del mundo con la camiseta argentina.

Sergio Romero, arquero titular de aquella selección y figura clave durante todo el torneo, acaba de regresar al fútbol argentino para incorporarse a Argentinos Juniors. A los 38 años, “Chiquito” sigue en actividad tras una extensa trayectoria que incluyó pasos por el Manchester United, Monaco, Sampdoria y Boca Juniors, además de su papel histórico en la selección mayor.
En la defensa, Federico Fazio decidió ponerle punto final a su carrera profesional luego de más de 15 años en Europa, donde se destacó en la Roma y en el Sevilla. Su compañero Gabriel Mercado, en cambio, continúa en competencia: es jugador del Internacional de Porto Alegre, club en el que se mantiene como referente y titular habitual en el Brasileirao.
Entre los mediocampistas, Ángel Di María volvió al club que lo vio nacer, Rosario Central, cerrando su carrera profesional en el fútbol argentino tras haber conquistado todo en Europa y con la Selección. Éver Banega también regresó al país y hoy viste la camiseta de Newell’s Old Boys, aportando experiencia y jerarquía en el mediocampo rojinegro.

Otro símbolo de esa generación, Alejandro “Papu” Gómez, volvió a Italia luego de cumplir su suspensión por doping. Actualmente juega en el Padova, en la Serie C, buscando reencontrarse con el fútbol en un entorno más tranquilo. Por su parte, Maximiliano Moralez, otro de los mediocampistas creativos de aquel plantel, sigue en New York City FC de la MLS, donde se transformó en referente y uno de los jugadores más queridos por los hinchas.
En el frente de ataque, Sergio Agüero, héroe de aquella final con un doblete ante República Checa, debió retirarse en 2021 por una afección cardíaca. Considerado uno de los mejores delanteros argentinos del siglo, dejó una huella profunda en el Manchester City y en la selección nacional. Mauro Zárate, autor del otro gol decisivo en Canadá, también se retiró del fútbol profesional tras una carrera que incluyó pasos por Boca, Vélez, Lazio y el Al-Nasr de Emiratos Árabes.
Cierra la lista Lautaro Acosta, quien aún defiende los colores de Lanús. El “Laucha” transita su último año como futbolista profesional, manteniendo su rol de líder y referente en el club donde es ídolo absoluto
Una generación irrepetible
De aquellos campeones de 2007, varios fueron campeones con la selección mayor, otros se consolidaron en ligas europeas y algunos encontraron su lugar en equipos más modestos. Pero todos forman parte de una generación que marcó una época: la última que llevó a Argentina a lo más alto del fútbol juvenil mundial.













