Novak Djokovic, el tenista más ganador de la historia, dio un paso inesperado fuera de las canchas. El serbio se convirtió en copropietario del club francés Le Mans FC, que milita en la segunda división, como parte de un consorcio de inversión que también integran los ex pilotos de Fórmula 1 Felipe Massa y Kevin Magnussen.
La decisión sorprendió al mundo del deporte. Según anunciaron desde la dirigencia de Le Mans, la presencia de Djokovic “aportará un valor añadido considerable” al proyecto. El grupo inversor, OutField, tiene base en Brasil y logró el acuerdo con el club a través del presidente Thierry Gomez, quien continúa en funciones.

Le Mans FC está ubicado a unos 200 km al sur de París, en una ciudad que se destaca por la histórica carrera automovilística de resistencia: las 24 Horas de Le Mans. Justamente, esa conexión con el automovilismo es parte del atractivo de esta inversión, ya que según explicaron desde el club, se buscará potenciar un vínculo estratégico entre fútbol y motorsport.

Djokovic se une así a una tendencia creciente de figuras del deporte que incursionan como inversores en el fútbol profesional. Junto a Massa y Magnussen, pretende ampliar la visibilidad de la institución y profesionalizar su gestión para lograr objetivos deportivos y comerciales a mediano plazo.
¿Por qué eligió Le Mans Djokovic?
La participación de Djokovic está motivada por su amistad con Georgios Frangulis, CEO de Oakberry y parte clave del proyecto. La idea de crear una sinergia entre deporte, marca y entretenimiento convenció al serbio de sumarse. Además, la ciudad y el club ofrecen un entorno histórico que permite soñar con el crecimiento.













