Franco Colapinto volvió a vivir una mañana frustrante en el GP de Bélgica de la Fórmula 1, donde otra vez el auto fue el gran problema. El piloto argentino no logró meterse en la pelea por los puestos de vanguardia. Las falencias mecánicas de su monoplaza condicionaron su rendimiento de principio a fin.
Los problemas no fueron exclusivos del argentino: ambos Alpine sufrieron en pista ya que Pierre Gasly también tuvo inconvenientes. Franco alcanzó a posicionarse 13° en su mejor tramo, pero cayó hasta el 19° lugar al final. Su rendimiento estuvo limitado por un auto sin reacción.

La gran diferencia con respecto a sus rivales estuvo en la potencia del monoplaza. Colapinto mostró temple para avanzar, pero no logró sostener lo que ganaba. En las rectas, la falta de aceleración se hizo notoria frente a sus competidores. El desgaste fue evidente y el ritmo se desmoronó en las vueltas finales.













