En un torneo que reúne a las potencias del fútbol mundial, Auckland City destaca por su condición de semiprofesional. El equipo neozelandés llegó al Mundial de Clubes 2025 como campeón de Oceanía, pero con una realidad completamente distinta a la de sus rivales: la mayoría de sus jugadores tienen empleos fuera del fútbol. Ahora, tras caer 10-0 con Bayern Múnich y 6-0 con Benfica, se enfrentan a Boca Juniors en el cierre del Grupo C.
El conjunto dirigido por Paul Posa llegó a Estados Unidos con un plantel que entrena por las noches y que, en muchos casos, debió pedir vacaciones o licencias sin goce de sueldo para disputar el torneo. A pesar de las goleadas sufridas, los jugadores han sido reconocidos por su esfuerzo y profesionalismo, plantándose ante equipos formados por estrellas de élite.

Entre sus filas hay profesores de escuela, representantes de ventas, empleados de logística, chapistas, agentes inmobiliarios y operarios de fábrica. El arquero titular, Conor Tracey, alterna su participación con un empleo en un almacén farmacéutico veterinario. El club, habitual participante del torneo, representa la pasión por el fútbol más allá del negocio.

Enfrentar a Boca será su último desafío en el torneo, y también su única oportunidad de marcar un gol o evitar una nueva goleada. Más allá del resultado, los ‘Navy Blues’ ya dejaron una huella distinta en esta edición del Mundial.
¿A qué se dedican los jugadores de Auckland City?
- Jordan Vale y Christian Gray: profesores de escuela
- Adam Mitchell: agente inmobiliario
- Ryan De Vries: chapista
- Dylan Manickum: asistente de obra
- Joe Lee: atención al cliente
- Alfie Rogers y Mario Ilich: ventas en refresquera
- Angus Kilkolly: operario en fábrica de herramientas
- Conor Tracey: almacén farmacéutico veterinario













